miércoles, 18 de abril de 2018

SEMANA 16 ABRIL - 20 ABRIL

Última semana en el IES Lloixa

Con la sensación de que se están acabando las prácticas, empezamos el Lunes 16 abril, con la sesión de deportes de Raqueta de Bachillerato.

En esta sesión ya los grupos han traído la normativa de cada deporte que desarrollaran en clase. La lluvia de la noche anterior, obliga a disponer todas las canchas dentro del gimnasio y a barrer la poca agua que queda en el trinquete, donde se realizará el Pádel.

Con 3 ESO C, no ocurre lo mismo y al no tener disponibilidad de gimnasio dentro, no pueden seguir dando su contenido de Futbol, por lo que nos los llevamos a un aula libre para realizar trabajo complementario.

Lo otros terceros, A y B, si pueden dar sus respectivas sesiones y siguen progresando con el concepto de pase y sus variantes. Finalmente, el 4 ESO A, trabajo el béisbol.

En cuanto al Miércoles 18 de abril, teníamos clase con 2 4ESO, el  B y el D, dos grupos que no acostumbro que estar con ellos debido a los días que asisto. No obstante, al grupo D ya lo conocía. Con este tuve un papel muy activo debido a que es un grupo muy pequeño (es el grupo de PAM) y participé con ellos en la realización de as tareas de béisbol. También teníamos una clase bachillerato y un de tercero C, marcada por la falta de gente debido a una excursión a Murcia. Ese mismo día realizamos una guardia. 

Finalmente terminábamos la semana, 20 de abril, y las prácticas, con la salida extra escolar al club Atlético Montemar para realizar una competición de rugby entre centro educativos. Destacar que fue una mañana muy enriquecedora dónde los estudiantes del IES Lloixa, con los equipos masculino y femenino, lo pasaron en grande y disfrutamos de un "Tercer Tiempo" (comida con todos). 

sábado, 14 de abril de 2018

SEMANA ABRIL 9 - 15 ABRIL


Semana posterior a vacaciones de Pascua

Después de pasar unos días de vacaciones en el IES, volvíamos lunes 9 de abril, con Bachillerato a primera hora. Empezábamos UD nueva, con “deportes de raqueta”. Durante esta sesión, la clase se organizó en grupos de trabajo y se establecieron diferentes deportes: Pádel, tenis, frontón, ping-pong y bádminton.

En cuanto a los 3º ESO, la primera UD a trabajar durante este último trimestre era Futbol. Durante la primera sesión trabajaron el pase y la conducción de balón. Por último, 4º ESO empezaba la UD de béisbol con la técnica de bateo.

sábado, 31 de marzo de 2018

SEMANA 26 MARZO - 29 MARZO

Semana previa a las vacaciones de Pascua

Durante esta última semana antes de las vacaciones de semana santa, empezábamos el Lunes 26 Abril. Semana caracterizada por ser la semana cultura. No obstante, hubo poca asistencia ya que los profesores habían terminado las UD y las notas estaban puestas., así que no era viable aplicar contenido de aprendizaje novedoso, por lo que se optó por “dejar deporte libre”.
Ese mismo día hubo una charla sobre co-evaluación e igualdad dedica a los profesores de prácticas a las 12.00.

Al día siguiente, Martes 27 de Abril, la tónica del día anterior de repetía. Poca asistencia. En cuanto a la clase de 4 ESO practicamos voleibol y en los 3 ESO, Colpball.

domingo, 18 de marzo de 2018

SEMANA 12 MARZO - 18 MARZO

Semana de examen

Esta semana estuvo marcada por la realización del examen práctico de la UD de rugby. Así, la primera sesión, Lunes 12 Marzo de esta semana, la última antes del examen, estuvo enfocada a preparar los ejercicios, tanto técnicos, como tácticos, como la situación libre de juego que podrían tocarles en el examen. Les explique todas las posibilidades, que mediante sorteo, a cada grupo (8 personas) podría tocarles. Siempre habría una técnica, una táctica y una situación de juego.
Por otro lado, mi compañero, realizaba su última sesión antes de examen también.

El Jueves 15 de Marzo,  realizamos el examen en los 3º ESO, A y B. Para destacar, cabe señalar que en la dirección de mi blog (la cual ellos disponían desde el primer día de docencia) estaban explicados las situaciones de juego, así como los grupos de examen, que fueron repartidos considerando el nivel que mostraron en las sesiones anteriores. Cuando un grupo estaba siendo evaluado, los compañeros realizaron una co-evaluación del nivel de cumplimiento de las habilidades en cuestión (4 niveles).
El orden y la dinámica fueron respectados con normalidad por todos. Además, implementar evaluación entre iguales (con su porcentaje de nota en la UD) supuso para mí una sorpresa ya que no esperaba que fueran tan honestos con el verdadero nivel del compañero.

domingo, 11 de marzo de 2018

SEMANA 5 MARZO - 11 MARZO


Tercera semana de docencia

Empezamos Lunes 5 Marzo con el contenido táctico de rugby. Durante esta sesión los dos grupos de 3º ESO, realizaron diferentes ejercicios de oposición 3 x 3, así como una aplicación a forma jugada. El interés de esta sesión radicaba en la capacidad de percepción de la actuación de los rivales y la correcta ejecución de dos tipos de pase: el corto y el largo.
Durante las otras de Observación, pude apreciar el contenido que se impartió en el otro 3 ESO, el C, también de rugby por parte de Raquel Mas, para fijarme en cómo trataba el componente táctico.
En cuanto a 4 ESO A, destacar que su examen final de la UD de acrogimnasia, impartida por mi compañero iba acercándose, así que debían ya elegir temática para su actuación.
La siguiente sesión de esta semana, estuvo marcada por la huelga feminista del Jueves 8 Marzo, por lo que el contenido que había preparado no pudo impartirse debido a que del grupo B faltaron todos, y del A la gran mayoría.
No obstante, los aquellos alumnos que quisieron venir a clase  trabajamos posibles situaciones tácticas “examinables” con la ayuda de mi compañero de prácticas. La principal diferencia que pude experimentar con un grupo reducido es que pude profundizar muchísimo en la teoría y en la lógica de juego, en la capacidad de anticipar, engañar y buscar que mi rival ocupe espacios que no produzcan ningún desafio par mi avance.

domingo, 4 de marzo de 2018

SEMANA 26 FEBRERO - 4 MARZO

Segunda semana de docencia


De igual manera que lo fue la anterior, nuestro colaborador, Gabi, vino también este Lunes 26 de Febrero, (solo vino 2 días), para enseñarnos algunas acciones y conceptos específicos a tener en cuanta para maximizar nuestra competencia de cara a al campeonato.

Nos explicó exactamente la normativa a la que estaríamos sujeto,a diferencia de la que es oficial en rugby Tag.

Por otra parte, la clase fue muy dinámica con una puesta de juego directa y en la que íbamos corrigiendo y aportando nuevas normas (p.ej. qué hacer para reiniciar la pelota después de la cogida de un tag).

Durante esta sesión se puedo observar,las carencias a nivel de percepción espacial que tenían aquellos alumnos con no tanta habilidad en deportes de cooperación-oposicion.

Duante la segunda sesión, Jueves 29 de Febrero, de esta semana, y para romper con la continuidad, volvimos a trabajar predominantemente conceptos técnicos para poder aplicar a situaciones reales de juego que ya conocían.

Entre estas, trabajamos con variabilidad en las distancias y en las velocidades del pase, así como ejercicios coordinativos en el pase y carrera.

En cuanto a las demás sesiones de observación, colaboré con la tutora en las clases de Bachillerato, con el contenido de "organización de actividades".

Por lo que respecta a la UD de acrogimnasia, mi compañero y yo, debatimos el cómo de algunas tareas en su progresión y donde pude aportar algunos consejos bajo mi punto de vista debido a que es un contenido que yo previamente había trabajado bastante.



domingo, 25 de febrero de 2018

SEMANA 19 FEBRERO - 25 FEBRERO


Primera semana de docencia rugby

Con el Lunes 19 de Febrero, empezaba mi primera sesión con rol directo de docente. La UD elegida para impartir docencia a 3º ESO, en los grupos A y B, fue la de rugby. Nada mejor que empezar el contenido de este deporte que sabiendo que durante estas semanas se estaba y se estaría disputando el campeonato del 6 naciones.

Por suerte para mi, durante la primera sesión tuve a un especialista de ayudante (Gabi) que nos habló y nos enmarcó en mundo del rugby, contándonos aspectos característicos de este, así como animándonos a participar en una competición inter-escolar que se celebrará el 20 de Abril con varios institutos de la zona en el Campello.

Durante esta primera sesión, explicamos las diferencias entre el rugby profesional y la modalidad que ellos debían practicar: rugby Tag

¿La diferencia? Esta claro, el Tag. Esta cinta o pañuelo hará la función de objetivo cuando queremos "frenar" la ofensiva de nuestro rival. Todos sabemos que en el profesional el modo es el placaje, no obstante, ni tenemos el terreno de juego para esto ni la suficiente habilidad como para evitar lesiones indeseadas.

En la segunda sesión, Jueves 22 de Febrero, realizamos un sesión predominantemente de componente técnico, ya que el objetivo era dominar las formas de pase y practicar conceptos que ya vimos en la primera sesión, como el "Avant" (en el rugby no podemos realizar pases hacia adelante)

En cuanto a as demás clases, esta semana estuvo marcada por una salida al Centro "Arena" con los bachilleratos para practicar Padel, Pilates, Spinning y una charla sobre los beneficios del entrenamiento funcional.

Además, mi compañero de prácticas también empezaba su UD de Acrogimnasia, así que le  tomé nota de sus sesiones, para después comentar errores conjuntamente con nuestra tutora.


domingo, 18 de febrero de 2018

SEMANA 12 FEBRERO - 18 FEBRERO

Semana de evaluaciones del bloque Condición física


Empezábamos la semana el Lunes 12 de febrero con la primer sesión de evaluación de la Condición física. El contenido que ocupa esta era el de fuerza y velocidad.

El sistema de evaluación constaba de 4 pruebas que se realizaban en consecutivas y por orden. La primera de ellas era el test de la batería eurofit de velocidad de reacción 5 x 10m. En segundo lugar, la prueba era la de salto longitudinal con pies juntos. La tercera, lanzamiento de balón medicinal 3kg. Finalmente, el último test era el de abdominales durante 30seg.

En cuanto a la 2º sesión, Jueves 15 de febrero, el contenido era de flexiblidad y de resistencia. 

En cuanto a la flexibilidad, la prueba utilizada fue la de flexión tronco sentado y por parte de la resistencia la Course-Navette. Las dos pruebas se realizaron por orden y en cuanto a la Course-Navette, debido al espacio, se realizaron dos grupos separados por aptitud esperada con tal de dotar de motivación extra entre iguales.




domingo, 11 de febrero de 2018

SEMANA 5 FEBRERO - 11 FEBRERO

Semana de la velocidad

Empecé mi primera semana completa desde el Lunes 5 Febrero. Mi tutora, Raquel Mas, no tiene en ningún día clase a primera hora de la mañana, por lo que ese Lunes empecé a las 08:55 con el Bachillero B. Ese mismo día pudo observar también las clases de los 3º B y A, los cuales serían finalmente los grupos que elegiría para impartir la docencia.

El contenido que estaban trabajando los grupos era el de velocidad, enmarcada dentro del bloque de condición física. Este contenido fue impartido en interiores. En la primera sesión y la segunda (8 febrero jueves) de esta semana se trabajaron conceptos de velocidad de desplazamiento y de reacción, así como de velocidad gestual. 

Durante estas sesiones pude comprobar algunas tareas de contenido lúcido (juegos de cooperación equipo con relevos) para el trabajo de la condición física.

Esta misma semana asistí además al IES el Miércoles 7 Febrero fui al centro por la tarde, 16:30 hasta las 20:00 porque quería asistir al Claustro y Consejo escolar, en el que se informarían principalmente de las cuentas del año anterior y los presupuestos de 2017.



sábado, 3 de febrero de 2018

SEMANA 1 FEBRERO - 4 FEBRERO

Primera semana en el centro IES Lloixa.

El jueves 1 de febrero asistimos todos los estudiantes en prácticas del máster en formación del profesorado de la UMH a sus respectivo centros para empezar la asignatura de Practicum y poder poner en práctica nuestro conocimiento en la docencia directa.

En mi caso, me asignaron el IES Lloixa, como solicité, y empecé así mi estancia en un centro púbico de educación secundaria.

Fuimos citados a las 12.00 para nuestra primera charla de bienvenida y poder conocer así el centro. conocimos tanto a la dirección, Francis, como a la coordinadora de nuestras prácticas, Raquel.

Aproveché ese mismo día para reunirme ya el primer día con Raquel Más, la que sería mi tutora del centro de EF, para que me explicará como íbamos a trabajar.

El siguiente día 2 de febrero, ya estaba asistiendo a las primeras clases como rol de observación. Era Viernes y pude asistir a todas las clases, así que presencié varios niveles, Bachillerato y 4º ESO.

Estaban dentro del bloque de condición física y en concreto en la "semana de la flexibilidad" así que estuvieron viendo conceptos relacionados con el método de "facilitación neural propioceptiva".

domingo, 7 de enero de 2018

LA VELOCIDAD COMO CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA: DESARROLLO EN EL MARCO ESCOLAR.

La velocidad es una de las capacidades básicas que conforman la condición física global, y desde un punto de vista del entrenamiento deportivo o del desarrollo coordinativo, constituye una cualidad fundamental dada su incidencia sobre el rendimiento físico-motriz.

No obstante, otros autores como García Manso y col. (1996), consideran que la velocidad también puede ser considerada como una cualidad física “híbrida” en tanto que se encuentra condicionada por todas las demás y, en ocasiones, como en los deportes de oposición y cooperación-oposición, por la técnica y la toma de decisiones. Destaca también de la velocidad su característica como cualidad genéticamente innata a cada sujeto, de ahí la conocida frase en el ámbito deportivo, “el velocista nace, no se hace”.

Grösser (1988), en cambio, concibe la velocidad desde una doble perspectiva, al entenderla como la capacidad para reaccionar con toda la rapidez posible ante un estímulo o para realizar los movimientos con diferentes resistencias con la mayor rapidez posible. Para Israel (cit. Grösser, 1992) la velocidad no es otra cosa que el desarrollo rápido de la fuerza.


Tipos de velocidad

La clasificación más común en el ámbito del acondicionamiento físico-deportivo para la velocidad es la establecida en función del momento de la respuesta motriz y de complejidad del movimiento (Blanco y Costes, 1998):
  • Velocidad de reacción, como la capacidad de ejecutar una respuesta motriz en el menor tiempo posible tras la aparición de un estímulo. Por ejemplo, una salida de sprint en 100 metros lisos.
  • Velocidad gestual o acíclica, como la capacidad de ejecutar una acción muscular aislada en el menor tiempo posible. Por ejemplo, un lanzamiento de jabalina
  • Velocidad de desplazamiento o cíclica, como la capacidad de ejecutar una secuencia encadenada de movimientos cíclicos en el menor tiempo posible, y suele comprender a su vez una fase de aceleración, otra de velocidad máxima, y una última de resistencia a la velocidad máxima. Por ejemplo, una carrera de 100 metros lisos en atletismo.
Otra clasificación interesante es la propuesta por Grösser (1992) en función de la relación de la velocidad con otras capacidades, diferenciando entre:
  • Velocidad de formas puras: Verjoshanski (1988) considera formas puras de velocidad cuando están disociadas de la fuerza. Grosser (1992) en cambio, considera como velocidades puras a la velocidad de reacción, la velocidad de movimiento y la velocidad frecuencial.
  • Velocidad de formas complejas: cuando se combina la velocidad pura con otras capacidades físicas como la fuerza o la resistencia específica:
    • Fuerza-velocidad o fuerza explosiva.
    • Resistencia a la fuerza explosiva.
    • Resistencia máxima de velocidad.

Efectos del entrenamiento de la velocidad

Entre los efectos producidos por el entrenamiento de esta cualidad, podemos destacar algunos como:
  • Ganancias en fuerza muscular:
  • Eficacia del movimiento
  • Energía aeróbica: 
  • Capacidad de amortiguación

Extraído de pixabay. Autor federicoghedini. Fuente CCO. https://pixabay.com/photo-941732/

Métodos de desarrollo

Entre los MÉTODOS para el desarrollo de la velocidad Zatziorsky (1974) propone los siguientes métodos:
  • El método de reacción repetida: Se fundamenta en la repetición de la reacción lo más rápidamente posible ante un estímulo que aparece de repente. La tarea motriz podrá realizarse bien de forma global ó bien alternando las secuencias de su realización
  • El método parcial o analítico: Se basa en el aumento de la velocidad de determinados movimientos parciales del movimiento reactivo. Ejemplos. Salidas facilitadas o simplificadas.
  • El método sensorial: Pretende el desarrollo de la percepción reactiva del deportista, de forma que éste sea capaz de ajustar su capacidad de anticipación o incluso de prever posibles acciones a las que responder. Para ello se buscan por ejemplo situaciones o tareas motrices donde la respuesta estimada por el deportista coincida o se asemeje a la real.
A su vez, autores como García Manso y col. (1996) ó Manno (1991), consideran que los ejercicios que se emplean para mejorar la capacidad de velocidad del movimiento deben cumplir los siguientes requisitos:
  • Ejecutados a velocidad máxima o submáxima.
  • Ser muy breves.
  • Sin cargas ó con cargas muy ligeras.
  • No alcanzar la fatiga, evitando realizar altos volúmenes y respetando recuperaciones adecuadas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bompa. T. Periodización del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo. (2000).
García Manso, J.M., Navarro, M., Ruiz, J.A. Bases teóricas del entrenamiento deportivo. Principios y aplicaciones. Madrid. Gymnos. (1996).
Grösser, M. Entrenamiento de la velocidad. Fundamentos, métodos y programas. Barcelona. Martínez Roca. (1992).
Harre, D. Teoría del entrenamiento deportivo. Buenos Aires. Stadium. (1987).
 Manno, R. Fundamentos del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo. (1991).
Matveiev, L.P. El proceso de entrenamiento. Buenos Aires. Stadium. (1982).
Porta. (1988).
Sánchez Bañuelos, F. Bases para una didáctica de la Educación Física y el Deporte. Madrid. Gymnos. (1984).
Zatziorski, V.M. Las cualidades físicas en del deporte. Vigevano. Ediciones de la Atlética Leggera. (1989).
Zatziorski, V.M. Metodología deportiva. Moscú. Planeta. (1989).

LA FLEXIBILIDAD COMO CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA. DESARROLLO EN EL MARCO ESCOLAR.

La flexibilidad es una de las capacidades físicas básicas que conforman la condición física global, aunque según Blanco y Costes (1998), podemos considerarla también como una capacidad mitad condicional y mitad coordinativa, ya que para éstos, cada actividad deportiva requiere de un tipo de flexibilidad vinculada al desarrollo coordinativo de sus movimientos, a la vez que los niveles alcanzados de la misma son específicos de cada articulación. Según Alter (1990), la flexibilidad es la capacidad de mover los músculos y las articulaciones en toda su plena gama de movimientos, y se desarrolla por medio de los estiramientos (ejercicios sostenidos) y ejercicios dinámicos (p.ej., movilidad articular).

Desafortunadamente, la flexibilidad es una cualidad involutiva desde las primeras edades, de ahí la importancia de incidir en la importancia de su entrenamiento, no sólo como complemento de rendimiento físico ó deportivo, sino también como medio postural, preventivo de lesiones, e incluso recuperador.

Por otra parte, autores como García Manso (1996) prefieren el término movilidad al de flexibilidad. Según este autor, la flexibilidad nos indica únicamente la capacidad que tiene un cuerpo para doblarse sin llegar a romperse, mientras que el término movilidad abarca un concepto más amplio, incluyendo factores como:
  • La capacidad de estiramiento de las fibras de un músculo, así como de los tendones y ligamentos que afectan a una articulación.
  • La capacidad de movimiento que nos permite la constitución de las paredes articulares.

Efectos de entranamiento

Entre los múltiples efectos implícitos al entrenamiento de la flexibilidad podemos destacar los siguientes (Alter, 1990):
  •  Implica una mayor movilidad de las articulaciones, permitiendo movimientos más fluidos y económicos.
  • Contribuye a un estado físico global óptimo.
  • Reduce el riesgo de lesiones musculo-esqueléticas y favorece el proceso de recuperación de éstas.
  •   Previene y mejora los problemas de espalda.
  • Reduce la tensión física y mental, y alivia el dolor muscular.
  •  Implica una recuperación más rápida tras la fatiga.
  • Promueve una mayor conciencia corporal, así como la capacidad de equilibrar la postura.
  • Favorece el desarrollo coordinativo y técnico de los gestos específicos en la actividad deportiva.

Tipos de flexibilidad

a) En relación al tipo de elongación muscular (la más utilizada en el campo del entrenamiento de esta capacidad Blanco y Costes (1998):
  • Flexibilidad dinámica: se refiere a la capacidad de estiramiento de un músculo o de movilidad de una articulación tanto a velocidad normal como acelerada. Se desarrolla por ejemplo mediante ejercicios dinámicos de movilidad articular, oscilaciones, rebotes suaves,…
  • Flexibilidad estática: se refiere a la capacidad de estiramiento de un músculo o de movilidad de una articulación sin poner énfasis en la velocidad de ejecución. Se desarrolla por ejemplo mediante ejercicios de stretching. 
Lo cierto es que tanto una como otra deben trabajarse complementariamente, pues a mayor diferencia de amplitud entre movimientos pasivos y activos, mayor es el riesgo de lesión.

b) En relación al tipo de fuerza que provoca la elongación:
  • Flexibilidad activa, producida por la actividad muscular voluntaria del sujeto, es decir, por contracción de su musculatura agonística.
  • Flexibilidad pasiva, producida por la acción de fuerzas externas al sujeto (gravedad, peso corporal, implementos, un compañero,…

Métodos de desarrollo

A la hora de entrenar la flexibilidad, la mayoría de autores suelen coincidir al diferenciar dos MÉTODOS básicos de trabajo de la flexibilidad (Alter, 1994; Blanco y Costes, 1998):

a) El método dinámico:

En este caso es el deportista el que por medio de su actividad muscular voluntaria, realiza un ejercicio de carácter dinámico (circunducciones, oscilaciones,…), intentando conseguir con ello una elongación superior a la normal.

En base a este método, las primeras repeticiones deben realizarse sin una alta exigencia, no forzando en exceso hasta conseguir un desentumecimiento adecuado de músculos y tejidos conectivos. Como mínimo se realizarán 8-10 repeticiones dado que la fase de elongación tiene una duración y efectos reducidos.

Este tipo de trabajo, bajo velocidades descontroladas y elongaciones ó rebotes excesivamente bruscos, debe ser cuidadosamente planificado dado su potencial peligro de lesiones al producirse un desgarro excesivo del músculo ó tejido conectivo.

b) El método estático:

Se base en el mantenimiento de la postura en una posición estática durante un cierto período de tiempo con una elongación muscular superior a la normal. Ésta puede a su vez ser lograda de tres modos:
  • Activamente, por la propia intervención del sujeto;
  • Pasivamente, sin la intervención del sujeto, siendo otros medios externos (otra persona, la gravedad, mediante implementos) los que mueven el segmento corporal.
  • Mixto, en donde se suman la acción voluntaria del sujeto y la ayuda externa ejercida. Los ejercicios de FNP -Facilitación Neuromuscular Propioceptiva- entrarían por ejemplo dentro de esta categoría.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


Blanco, A., Costes, A. La velocidad como capacidad física básica (tema 24). En Temario de Oposiciones para el área de Educación Física. (VVAA). 2ª Ed. Barcelona. Inde. (1998).
 Bompa. T. Periodización del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo. (2000).
García Manso, J.M., Navarro, M., Ruiz, J.A. Bases teóricas del entrenamiento deportivo. Principios y aplicaciones. Madrid. Gymnos. (1996).
Grösser, M. Entrenamiento de la velocidad. Fundamentos, métodos y programas. Barcelona. Martínez Roca. (1992).
Harre, D. Teoría del entrenamiento deportivo. Buenos Aires. Stadium. (1987).
Manno, R. Fundamentos del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo. (1991).
Matveiev, L.P. El proceso de entrenamiento. Buenos Aires. Stadium. (1982)..
Verjoshanski, J.V. Entrenamiento deportivo. (1988).
Zatziorski, V.M. Metodología deportiva. Moscú. Planeta. (1989).

sábado, 6 de enero de 2018

LA FUERZA COMO CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA. DESARROLLO EN EL MARCO ESCOLAR.

La fuerza es, junto con la flexibilidad, la resistencia y la velocidad, una de las capacidades básicas que conforman la condición física global, y su entrenamiento, también denominado entrenamiento “contra-resistencia”, está considerado hoy día como parte básica de un programa para la salud y el fitness. De hecho, sus numerosos beneficios han hecho que diversos sectores de la medicina lo hayan incluido en sus programas preventivos y terapéuticos. Grosser y Muller (1989) consideran a la fuerza como la capacidad del sistema neuromuscular de superar resistencias a través de la actividad muscular.

Durante las dos primeras décadas de nuestra vida experimentamos una evolución creciente de todas las capacidades físicas básicas, exceptuando la flexibilidad, como la única de las capacidades que comienza a decrecer desde edades tempranas si no se entrena habitualmente. Antes de la pubertad, los niños no presentan aumentos significativos en la masa muscular como consecuencia del entrenamiento de la fuerza, debido al bajo nivel de los andrógenos circulantes durante estas edades. 

La pubertad, en cambio, como período inicial de la adolescencia, es una etapa clave en el desarrollo de la fuerza, con diferencias acentuadas entre chicos y chicas. Los chicos, debido a cuestiones hormonales (aumento en la producción de testosterona), experimentan mayores niveles de masa muscular, y en consecuencia, de fuerza; evolución que continúa hasta el final de su adolescencia incluso sin entrenamiento. Las chicas, por el contrario, no experimentan una aceleración tan rápida, aunque su masa muscular continúa incrementándose. Al igual que con el resto de capacidades, la evolución en su desarrollo de la fuerza puede estancarse en esta etapa si no entrenan su condición física. Finalizada la adolescencia, entramos en la etapa de máximo rendimiento, entre los 20 y 30 años, dependiendo, lógicamente, de nuestras características y nivel de entrenamiento. Desafortunadamente, a partir de los 30 años, todas las capacidades sufren un proceso involutivo, con un descenso más lento de la resistencia y la fuerza respecto a las demás. 



Extraído de pixabay. Autor skeeze. Fuente CCO. https://pixabay.com/photo-210658/

Tipos de fuerza

La clasificación propuesta por García Manso y col. (1996) diferencia entre:
  • Fuerza-máxima: es la fuerza suprema que puede desarrollar un músculo o grupo muscular. Es el tipo de fuerza que se trabaja en actividades como la halterofilia, el powerlifting o el culturismo, que buscan el desarrollo de repeticiones con cargas máximas o submáximas. 
  • Fuerza-resistencia o resistencia muscular: es la capacidad de un músculo o grupo muscular de resistir durante un tiempo considerable, contracciones musculares repetidas. Como ejemplos de deportes donde se trabaja este tipo de fuerza podemos destacar aquellos de naturaleza cíclica, como la natación o el remo de media-larga distancia. 
  • Fuerza-velocidad: es la capacidad de un músculo o grupo muscular de desplazar una masa hasta alcanzar la velocidad máxima, o de resistir contracciones musculares repetidas a una velocidad máxima de ejecución. Por ejemplo, las modalidades explosivas en atletismo como las carreras de sprint, lanzamientos o saltos. Dentro de la segunda manifestación de la fuerza, en relación con el entrenamiento pliométrico, nos encontraríamos con la fuerza reactiva, como la capacidad del músculo de reaccionar a una resistencia externa que modifica ó altera su propio estructura. Este tipo de fuerza se manifiesta tras un ciclo de estiramiento-acortamiento (CEA). 

Efectos del entrenamiento de la fuerza. 

En relación a los efectos producidos por el entrenamiento de la fuerza, quizás el más destacado sea el referente al aumento del tamaño de las fibras musculares, proceso conocido como hipertrofia. Debido al entrenamiento de la fuerza, o sea, de la aplicación de sobrecargas sobre el músculo, aumenta la sección transversal del mismo, con el consecuente aumento de tensión. Igualmente, la hipertrofia muscular se puede dar de dos formas: 

a) temporal: La hipertrofia temporal es un abultamiento del músculo que tiene lugar durante una serie de ejercicio. Es debida principalmente a la acumulación de fluidos en los espacios intersticiales e intracelulares del músculo; fluidos que proceden del plasma sanguíneo. Este tipo de hipertrofia dura sólo durante un breve período de tiempo, después del cual el fluido vuelve a la sangre. 

b) crónica: La hipertrofia crónica se refiere al incremento del tamaño del músculo que se produce mediante el entrenamiento a largo plazo. El aumento de la sección transversal del músculo se puede producir fundamentalmente por dos causas: 
  • por una hipertrofia miofibrilar: destaca el aumento de la cantidad de elementos contráctiles de actina y miosina de cada fibra muscular. Las células musculares fabrican gran cantidad de proteínas, no sólo para reparar las fibras dañadas, sino que por la supercompensación, se alcanzan niveles superiores al inicial aumentando así el grosor de las fibras
  • por una hipertrofia sarcoplasmática: se produce un crecimiento del sarcoplasma pero no en las proteínas contráctiles, por lo que aumenta la sección transversal pero no así la fuerza del músculo quedan músculos hipertrofiados pero con un volumen miofibrilar reducido (McDougall, 1986). 
García Manso y col. (1996) destaca a su vez las siguientes adaptaciones producidas por el entrenamiento de la fuerza:
  • Aumento de la capilarización
  • Aumento del tejido conectivo
  • Incremento del número de sarcómeros en serie. 
  • Incremento de la coordinación intramuscular y intermuscular
  • Incremento de los niveles de testosterona y hormona de crecimiento (GH)

 Métodos de desarrollo. 

 Wazly Zenon (1974) establece algunos de los siguientes MÉTODOS de preparación de la fuerza: 
  • Método de esfuerzos máximos: Se ejecutan esfuerzos de poca duración y más bien lentos, perfectamente expresados en la práctica por resistir grandes cargas ó máximas. Por ejemplo, en prácticas como la halterofilia y el “power-lifting”. 
  • Método de máximas repeticiones: En este caso se pretende realizar el máximo número de repeticiones de una serie hasta el agotamiento. Los esfuerzos ahora son más largos y rápidos que en el anterior métodos, y se utilizan cargas entre el 60% y el 80% de la carga máxima. Es decir, se trabajan cargas medianas y submáximas. Se usa mucha este método en las fases de hipertrofia. 
  • Método de repeticiones: Se podría decir que este método es más “light” que el anterior en tanto que no pretende buscar el agotamiento, sino realizar un numeroso número de repeticiones sin llegar al fallo muscular. Suele utilizarse mucho este método en el campo de la salud y de la educación escolar, por ejemplo, a través de la aplicación de circuitos de entrenamiento.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bompa. T. Periodización del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo. (2000).
García Manso, J.M., Navarro, M., Ruiz, J.A. Bases teóricas del entrenamiento deportivo. Principios y aplicaciones. Madrid. Gymnos. (1996).
Ruiz, J.G. Fuerza y musculación. Sistemas de entrenamiento. Lérida. Ágonos. (1990).
Sánchez Bañuelos, F. Bases para una didáctica de la Educación Física y el Deporte. Madrid. Gymnos. (1984).
 Zatziorski, V.M. Metodología deportiva. Moscú. Planeta. (1989).
 Zenon, W. Novedades en el entrenamiento de la fuerza muscular. Madrid. I.C.D. INEF. (1974).

viernes, 5 de enero de 2018

EL SÍNDROME GENERAL DE ADAPTACIÓN.

Hans Seyle (García Manso y col., 1996), estudió las reacciones generales del organismo ante cualquier tipo de estímulo independiente de su naturaleza englobándolos bajo el nombre de estrés; proceso que produce una serie de alteraciones funcionales y estructurales del organismo.

Este denominó como Síndrome General de Adaptación (SGA) al “conjunto de respuestas funcionales adaptativas inespecíficas ante cualquier tipo de estrés, y que alteran su equilibrio homeostático”; respuestas que son generadas principalmente por una estimulación de dos estructuras nerviosas, el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y el sistema nervioso simpático. 

Fases del Síndrome General de Adaptación. 

  • Fase de alarma: Cuando el estímulo estresante actúa sobre el organismo, éste reacciona tratando de adaptarse a la nueva situación provocada por dicho estímulo. Esta reacción de alarma comprende dos partes: 
    1. Subfase de choque: el organismo sufre una pérdida del equilibrio homeostático ante la aparición del estímulo agresor, con lo que disminuye su capacidad funcional.
    2. Subfase de antichoque: el organismo intenta reorganizar progresivamente sus defensas para aumentar su capacidad de adaptación por encima del nivel de resistencia inicial a través de una serie de reacciones orgánicas y bioquímicas. 
  • Fase de resistencia: Si la acción de lo estímulos persiste o se repite en el tiempo, el organismo lucha por volver al equilibrio original, readaptándose y adquiriendo un estado de resistencia, e incluso superándolo. Representa la recuperación de la fase de alarma. 
  • Fase de agotamiento: Si se superan los límites del organismo para superar las alteraciones producidas por el estímulo agresor, aquel no logra adaptarse y sucumbe ante éste, agotándose (con la siguiente producción de fatiga y disminución del rendimiento). 

Repercusiones en el desarrollo de la condición física 

El desarrollo de la condición física se consigue con el entrenamiento, y en base a García Manso y col. (1996), podemos considerarlo como “la preparación sistemática del individuo, contemplando sus leyes de adaptación, con miras a obtener un rendimiento más elevado”. Así, sólo cuando el deportista es sometido a cargas planificadas y controladas, y a procesos de recuperación adecuados, logrará adaptarse a los estímulos sufridos, permitiéndole alcanzar niveles de rendimiento superiores los cuales aparecen de manera estable y específica para cada disciplina deportiva.  Ahora bien, si lo que pretendemos son adaptaciones específicas, necesitamos estímulos específicos, y en este sentido, Ozolin (1983) nos dice que: 
  • Esfuerzos cortos e intensos desarrollan la velocidad. 
  • Esfuerzos más prolongados y de menor intensidad desarrollan la resistencia. 
  • Los estiramientos y movimientos articulares desarrollan la amplitud de movimiento. 
Matveiev (1977) y Platonov (1991) también inciden en la importancia de los períodos de recuperación de cara a conseguir adaptaciones estables y específicas; recuperaciones que vendrán determinadas por la intensidad y finalidad de la carga, y por el nivel de entrenamiento del sujeto. 

En el caso de trabajar sesiones con un objetivo conjunto entre dos o más capacidades físicas, Navarro (1998) propone: 
  • Trabajar la condición física específica antes que la general. 
  • Trabajar la fuerza antes que la resistencia. 
  • Trabajar la velocidad antes que la fuerza. 
  • Trabajar la técnica y aspectos coordinativos antes que la condición física. 
  • Trabajar siempre la flexibilidad al finalizar la sesión.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


García Manso, J.M., Navarro, M., Ruiz, J.A. Planificación del entrenamiento deportivo. Madrid. Gymnos. (1996).
González, J.J. Halterofilia. Madrid. COE. (1991).
 Manno, R. Fundamentos del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo. (1991).
Matveiev, L. Periodización del entrenamiento deportivo. Madrid. INEF. (1977).
Mora, J. Teoría del entrenamiento deportivo y del acondicionamiento físico. Cádiz. COPLEF de Andalucía. (1995).
 Navarro. F. Metodología del entrenamiento para el desarrollo de la resistencia. Módulo 2.1.1. Master ARD. COE. (1995).
Ozolin, N.G. Sistema contemporáneo del entrenamiento deportivo. La Habana. Científico-Técnica. (1983).
 Platonov, V.M. La adaptación en el deporte. Barcelona. Paidotribo. (1991).





LA ADAPTACIÓN DEL ORGANISMO AL ESFUERZO EN LA ACTIVIDAD FÍSICA

La adaptación biológica. 

Bajo el término general de adaptación biológica, podemos entender la capacidad de los seres vivos de acostumbrarse a las condiciones del medio ambiente (Platonov, 1991). Fundamentándonos en García Manso y col. (1996), también podemos considerarla como el proceso a través del cual el organismo se acostumbra a los estímulos vivenciados, y que le conducen a una mejora de su capacidad funcional y de resistir a los estímulos extremos del ambiente. 

Según Mora (1995), todo proceso de acción adaptativa presenta tres características generales: 
  • Existencia de un estado estable de un organismo en un medio. 
  • Existencia de una situación estimulante. 
  • Ajuste del organismo para conseguir un reequilibrio adecuado.
Perelló (2011), por su parte, establece las siguientes características inherentes al proceso de adaptación biológica asociado al entrenamiento físico: 
  • Para que se produzcan adaptaciones, el organismo debe superar el umbral mínimo de intensidad y volumen. 
  • El proceso de adaptación es el resultado directo de una correcta relación carga-recuperación. 
  • La adaptación es un proceso reversible, por lo que cualquier reducción o suspensión del entrenamiento conlleva un retroceso de los efectos producidos. 
  • Cuanto mayor es el nivel de entrenamiento, mayores cargas de entrenamiento se requerirán para producir nuevos procesos de adaptación (principio de progresión o sobrecarga). 
  • Los procesos de adaptación requieren de condiciones específicas en base al tipo de entrenamiento o modalidad deportiva. 
  • En los procesos de adaptación es fundamental el principio de individualización (características del individuo: edad, sexo, condición física,…). 

Tipos de adaptaciones

Platonov (1991), por su parte, diferencia entre: 
  1. La adaptación inmediata o rápida (AI), como la respuesta inmediata del organismo a la aplicación de una carga. Una vez desaparece la tensión ejercida por dicha carga, las alteraciones orgánicas sufridas también desaparecen de forma progresiva. 
  2. La adaptación crónica o a largo plazo (AC), como la suma de procesos rápidos de adaptación, produciendo situaciones posteriores de adaptaciones más estables. Para que se produzcan este tipo de adaptaciones es necesario someter al organismo a esfuerzos suficientemente intensos y continuados. 

Adaptaciones del organismo al esfuerzo en la actividad física. 

Si bien todas las actividades físicas provocan adaptaciones rápidas en mayor ó menor medida, no todas lo harán a largo plazo. Para que estas adaptaciones a largo plazo tengan cabida, el proceso de entrenamiento debe ser regular, sistemático y controlado. Así, como bien afirman Alonso y col. (2003), las modificaciones acontecidas en los sistemas serán muy diversas en función del volumen, intensidad, frecuencia, y naturaleza de la actividad física en cuestión. A continuación vamos a describir las reacciones de adaptación que suceden en el organismo ante un proceso de actividad física a nivel circulatorio, cardiovascular, respiratorio, muscular y endocrino (McArdle y col., 2004; Wilmore y Costill, 2004): 

A nivel circulatorio: 

  • Como adaptaciones rápidas: descenso del volumen plasmático, y hemoconcentración (incremento del número de glóbulos rojos y de proteínas plasmáticas). 
  • Como adaptaciones lentas: incremento del volumen plasmático, y del número de hematíes y niveles de hemoglobina, y de la capacidad de suministro de 02. 

A nivel cardiovascular: 

  •  Como adaptaciones rápidas: incremento de la frecuencia cardíaca (FC) y del volumen sistólico (VS), y en consecuencia, del gasto cardíaco (GC); además de vasoconstricción, excepto en los músculos activos y órganos vitales, e incremento del retorno venoso, por la propia contracción-relajación de los músculos que actúan en el movimiento. 
  • Como adaptaciones lentas: Aumento del volumen y peso del corazón (hipertrofia), disminución de la frecuencia cardíaca en reposo y submáxima, e incremento del gasto cardíaco. 
Extraído de Pixabay. Autor quimono. Fuente CCO. https://pixabay.com/photo-1813410/


A nivel respiratorio: 

  • Como adaptaciones rápidas: mayor amplitud de movimiento de la caja torácica, e incrementos de la demanda de 02 y de la producción de CO2, y de la frecuencia respiratoria (FR) y del volumen corriente (VC), y en consecuencia, del volumen minuto respiratorio (VMR). 
  • Como adaptaciones lentas: Incrementos de la fuerza, resistencia y velocidad de ventilación de los músculos respiratorios, y de la superficie respiratoria a nivel alveolar. Aumento de la capacidad pulmonar y mejora de la mecánica respiratoria, y en consecuencia, de la economía respiratoria (disminución del gasto energético) y mejor aprovechamiento del 02 inspirado. 

 A nivel muscular: 

  • Como adaptaciones rápidas: incrementos de la actividad enzimática, de la coordinación intra- e intermuscular, del glucógeno circulante, y de la elasticidad muscular; y descensos en la fuerza de contracción y en la viscosidad intramuscular. También destaca una hipertrofia temporal debido a una acumulación temporal de fluidos en los espacios intersticiales e intracelulares del músculo. 
  • Como adaptaciones lentas: A nivel del trabajo anaeróbico: Incrementos de los niveles de reposo de los sustratos (ATP, PC, glucosa…) y de las enzimas glucolíticas, mayor tolerancia al ácido láctico, e hipertrofia muscular causada por un aumento en el tamaño de las fibras musculares. A nivel del trabajo aeróbico: Incrementos del tamaño, número y capacidad de la mitocondria, de la cantidad de mioglobina en el músculo, y aumento de la oxidación de las grasas y de la utilización de glucógeno como fuentes energéticas. 

 A nivel endocrino: 

  • Hormonas que afectan al metabolismo energético: 
    1. Catecolaminas, glucagón y cortisol: se caracterizan por un incremento de liberación con el ejercicio, especialmente de larga duración (como adaptaciones rápidas), pero a largo plazo en cambio se produce una disminución en dicha liberación para el mismo tipo de ejercicios. 
    2. Insulina: disminuye durante el ejercicio, siempre que no se haya ingerido una gran cantidad de carbohidratos antes de aquel (como adaptación rápida), y como adaptación a largo plazo, no hay una disminución significativa de dicha hormona. 
  • Hormona del crecimiento (GH): aumenta proporcionalmente a partir de los 30 minutos de duración en ejercicios submáximos, y alcanza los valores máximos a los 60 minutos (como adaptaciones rápidas). Respecto a las adaptaciones lentas a nivel de esta hormona, existe controversia en base a los estudios realizados. 
  • Hormonas que afectan al equilibrio hidroeléctrico: Al inicio de la actividad física hay un aumento de la renina plasmática y de la aldosterona. La función de estas hormonas es mantener el volumen de sangre circulante y el nivel sódico prioritariamente sobre las pérdidas sudorales producidas por la actividad física. La respuesta varía según la intensidad del ejercicio, las condiciones ambientales, y el grado de rehidratación. 
  • Hormonas que afectan a la función sexual: 
    1. Testosterona: se incrementa en los ejercicios de alta intensidad y corta duración, y disminuye en ejercicios de larga duración de más de 3 horas (como adaptaciones rápidas). Aumentan los niveles de testosterona con la realización de actividad física como adaptación lenta.
    2. Progesterona: se incrementa en los ejercicios de alta intensidad y corta duración

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


 Devís, J. Actividad física, deporte y salud. Inde. Barcelona. (2000).
 García Manso, J.M., Navarro, M., Ruiz, J.A. Planificación del entrenamiento deportivo. Madrid. Gymnos. (1996).
González, J.J. Halterofilia. Madrid. COE. (1991).
 Manno, R. Fundamentos del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo. (1991).
 Navarro. F. Principios del entrenamiento deportivo y estructuras de la planificación deportiva. Master de Alto Rendimiento. Madrid. COE-UAM. (1998).
Ozolin, N.G. Sistema contemporáneo del entrenamiento deportivo. La Habana. Científico-Técnica. (1983).
Platonov, V.M. La adaptación en el deporte. Barcelona. Paidotribo. (1991).
Santos, C. Preparación física en niños y jóvenes. Barcelona. Apunts. (2000).
 Weineck, J. Entrenamiento óptimo. Barcelona. Hispano-Europea. (1988)..

FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL TRABAJO DE DESARROLLO DE LA CONDICIÓN FÍSICA: INTENSIDAD, VOLUMEN, RECUPERACIÓN, DURACIÓN Y REPETICIONES.

La carga de entrenamiento, definida de forma clásica como el resultado de relacionar la cantidad de trabajo (volumen) con su aspecto cualitativo (intensidad). Según Blanco y Costes (1998), podemos diferenciar entre una carga externa, que se rige por datos objetivos -intensidad, volumen, recuperación, series y repeticiones- que nos indican el trabajo realizado tanto en su aspecto cuantitativo como cualitativo, y una carga interna, que se rige por el efecto producido por la misma a nivel de los diferentes sistemas funcionales, como el cardiorrespiratorio o muscular. 

La intensidad

La intensidad es el aspecto cualitativo de la carga, y al igual que el volumen, está supeditada al nivel de entrenamiento del deportista y al momento de la temporada. Grösser y col. (1988) la definen como la fuerza del estímulo que experimenta el deportista durante un esfuerzo.

En cuanto a los TIPOS de intensidad de la carga, Blanco y Costes (1998) diferencian tres tipos:
  • Intensidad absoluta, como la prestación deportiva en sí misma, sin referencia a la mejor marca personal. Generalmente viene representada por el valor cuantitativo del parámetro que mide el resultado deportivo. Por ejemplo, saltar a 1,90 metros de altura. 
  • Intensidad relativa, como la relación que existe entre el nivel de rendimiento que desarrollo el deportista en un momento dado, y su capacidad de rendimiento máximo. Por ejemplo, al entrenar la fuerza, levantar cargas a un 80% de la capacidad máxima. 
  • Intensidad media, como la relación que existe entre la intensidad relativa y el volumen de trabajo realizado en un período de tiempo. 
En cuanto a los EFECTOS de la intensidad, Weineck (1988) considera que la intensidad, a diferencia del volumen, sí produce efectos inmediatos, y marginalmente a largo plazo.

Este autor también considera como FACTORES LIMITANTES de la intensidad a la edad, el nivel de entrenamiento, y el período de entrenamiento del sujeto.

El volumen

Determina el aspecto cuantitativo del estímulo utilizado en el proceso de entrenamiento, y en este sentido, Zintl (1991) lo define como la cantidad total de trabajo realizada por el sujeto durante un ejercicio, sesión ó ciclo de trabajo.

 Bompa (1983) diferencia dos TIPOS de volumen:
  • un volumen absoluto, como la cantidad total de trabajo dedicado al entrenamiento (p.ej., entrenamiento de mañana de 3 horas); 
  • un volumen relativo, como la cantidad real de trabajo realizado por el deportista (p.ej., suma de los tiempos de entrenamiento de resistencia realizados en esas tres horas). 
Bellotti y Donatti (1983), por su parte, consideran que el principal EFECTO del volumen son las reacciones de adaptación a largo plazo; es decir, transformaciones morfológicas y funcionales estables, mientras que sólo de forma secundaria produce adaptaciones utilizables inmediatamente. 

Weineck (1988) también establece una serie de FACTORES LIMITANTES del volumen, tales como las posibilidades de dedicación al entrenamiento por parte del sujeto (p.ej., la falta de tiempo), y su relación con el resultado alcanzado, ya que siempre existe un límite de volumen que no tiene sentido superar.

La duración 

La duración es un factor estrechamente relacionado con el volumen, la intensidad, y la frecuencia de repeticiones de la carga; y de forma simplificada podemos considerarla como el tiempo durante el cual el estímulo de entrenamiento tiene un efecto sobre el organismo.

En relación con este componente de la carga, cabe decir también que actualmente se sabe que las cargas de diferente orientación tienen un límite de volumen temporal a partir del cual la carga no provoca incrementos de rendimiento. Así por ejemplo, mientras que las cargas de orientación aeróbica provocan aumentos significativos al principio del período de entrenamiento, y estables o incluso nulos en momentos avanzados de la temporada, las cargas de orientación anaeróbica en cambio requieren entre unos 3 y 4 meses de trabajo para conseguir efectos significativos (García Manso y col., 1996). 

Las repeticiones

El concepto de repeticiones en el ámbito del acondicionamiento físico suele ir referido al número de veces que se repite un ejercicio en una serie de trabajo, y es inversamente proporcional a la intensidad y duración del estímulo (Naranjo y Centeno, 2001). Es decir, cuanto más intensa o pesada sea la carga, menor capacidad para realizar repeticiones o para mantener la duración de la misma. 

Precisamente, en el trabajo de acondicionamiento físico para la salud suelen pretenderse dos objetivos principales relacionados con este componente:
  • Un aumento de la masa o cantidad muscular (hipertrofia), sin llegar a los extremos propios de culturistas o fanáticos del fitness;
  • El desarrollo de la resistencia muscular o fuerza-resistencia (calidad muscular), que es precisamente lo que pretendemos en nuestros alumnos de Educación Secundaria en relación con el entrenamiento de la fuerza. 
Respecto al aumento de la masa muscular, lo recomendable es manejar cargas lo suficientemente intensas como para poder realizar un número de 8-14 repeticiones por serie, con descansos de 2-5 minutos; mientras que para desarrollar la resistencia muscular, lo recomendable es manejar cargas moderadas que nos permitan realizar un número de 15 o más repeticiones por serie, y en cuanto a los descansos, éstos serán cortos, entre 30 segundos y 2 minutos.

La recuperación 

La recuperación es otro de los componentes fundamentales de la carga, y podemos considerarla como el período de tiempo en que hay ausencia de estímulos. García Manso y col. (1996), por su parte, la definen como un proceso básico de regeneración y reequilibrio celular que tiene lugar tras las modificaciones provocadas por una actividad física intensa.

Cabe destacar algunas de las TIPOLOGÍAS asociadas a la recuperación, siendo la más destacada la que diferencia entre (Grösser y col., 1988):
  • Recuperación activa, como el período de esfuerzo muscular de baja intensidad entre sesiones o esfuerzos intensos; 
  • Recuperación pasiva, como la simple inactividad. 
Platonov (2002) centra los OBJETIVOS de la recuperación en:
  1. Recuperar las fuentes energéticas gastadas y favorecer la homeostasis de los sistemas participantes.
  2. Eliminación de los metabolitos tóxicos. 
  3. Favorecer el efecto entrenante, y disminuir la fatiga y prevenir lesiones. 
En cuanto a los FACTORES que influyen en la recuperación, en base a Bompa (1983) y Fuentes (1993, cit. García Manso y col., 1996) podemos considerar algunos de especial relevancia como la intensidad y duración del esfuerzo (a mayor intensidad y duración, mayor tiempo necesario para la recuperación), la edad (a mayor edad, mayor tiempo de recuperación), el sexo (las mujeres recuperan más lentamente), el grado de entrenamiento (a mayor grado, recuperaciones más rápidas), factores climáticos (temperatura, altitud, humedad) y cambios de horario,…

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


 García Manso, J.M., Navarro, M., Ruiz, J.A. Bases teóricas del entrenamiento deportivo. Principios y aplicaciones. Madrid. Gymnos. (1996).
Grosser, M. Principios del entrenamiento deportivo. Barcelona. Martínez Roca. (1988).
 Medina Jiménez, E. Actividad Física y Salud Integral. Barcelona. Paidotribo. (2003).
Verjoshanski, I.V. Entrenamiento deportivo. Planificación y programación. Barcelona. Martínez Roca. (1990).
Volkov, N.I. Bioquímica. Moscú. Vneshtorgizdat. (1990).
 Wilmore, J.H., Costill, D.L. Fisiología del esfuerzo y del deporte. Barcelona. Paidotribo. (1998).


domingo, 31 de diciembre de 2017

EVOLUCIÓN DE LAS CAPACIDADES FÍSICAS BÁSICAS

Los ritmos de desarrollo son diferentes para cada una de las capacidades físicas básicas (resistencia, fuerza, flexibilidad, velocidad), por lo que existen unas “fases sensibles”, durante las cuales el organismo es especialmente es especialmente receptivo para el desarrollo de estas capacidades. Durante las dos primeras décadas de nuestra vida experimentamos una evolución creciente de todas las capacidades físicas básicas, exceptuando la flexibilidad, como la única de las capacidades que comienza a decrecer desde edades tempranas si no se entrena habitualmente. Tampoco debemos olvidar, como bien dicen García Manso y col. (1996), que ésta es una capacidad fuertemente determinada por el potencial genético, a la vez que las mujeres suelen experimentar niveles de flexibilidad mayores que los chicos debido a una mejor dotación anatómica, especialmente a nivel de la cadera. Es precisamente al llegar a la etapa de la pubertad, entre los 12 y los 14 años (inicio de la adolescencia), cuando se produce una eclosión hormonal que tiene como consecuencia un desarrollo acentuado de las diferentes capacidades físicas básicas, existiendo, como es lógico, notorias diferencias entre géneros.

Evolución en el desarrollo motor de los alumnos de Educación Secundaria

Como bien sabemos, el período que transcurre durante la pubertad y adolescencia coincide con la etapa de Educación Secundaria, momento en que nuestros alumnos experimentan cambios importantes en su desarrollo físico y motriz. Podemos destacar los siguientes aspectos en la evolución de las diferentes capacidades físicas, asociados a la etapa de la adolescencia:
  • Respecto a la flexibilidad: es la única cualidad que experimenta una involución temprana, de ahí que debamos incidir en nuestros planteamientos didácticos acerca de la importancia de su entrenamiento.
  • Respecto a la velocidad: esta cualidad experimenta un aumento notorio incluso antes de la pubertad, si bien culmina su evolución en la etapa de la adolescencia si no se continúa entrenando.
  • Respecto a la fuerza: nuevamente la pubertad es una etapa clave en el desarrollo de esta capacidad, con diferencias acentuadas entre chicos y chicas. Los chicos, debido a cuestiones hormonales (aumento en la producción de testosterona), experimentan mayores niveles de masa muscular y, en consecuencia, de fuerza; evolución que continúa hasta el final de su adolescencia incluso sin entrenamiento. Las chicas, por el contrario, no experimentan una aceleración tan rápida, a la vez que su evolución puede estancarse en esta etapa si no entrenan su condición física de forma regular.
  • Respecto a la resistencia: esta cualidad también experimenta un aumento notorio durante la pubertad debido al incremento de los sistemas fisiológicos responsables, como el cardiorrespiratorio y el hormonal; y el final de la adolescencia, como período de estabilización del crecimiento, también es una fase muy adecuada para el desarrollo de esta cualidad.
Debemos tener muy presente que tanto los chicos como las chicas responden de igual manera al ejercicio físico, si bien los valores absolutos entre unos y otros reflejan diferencias notorias por cuestiones puramente fisiológicas, aspecto que debemos tener muy en cuenta en nuestros planteamientos didácticos.

Las Fases Sensibles.

Como es de suponer, no siempre es posible entrenar con la misma eficiencia en todas las edades, pudiendo diferenciar unas fases o períodos cronológicos en los que hay una predisposición favorable para el desarrollo de las capacidades físicas básicas. Son las denominadas fases sensibles o críticas. Si durante estas fases o períodos aplicamos un trabajo con cargas apropiadas, acordes a las características del sujeto, se producirán aumentos acentuados en el nivel de condición física. No obstante, también debemos tener en cuenta que en estas edades de crecimiento es conveniente plantear un trabajo multilateral frente a un trabajo de especialización. De esta manera estaremos favoreciendo un desarrollo global en la condición física del sujeto, que a posteriori nos permitirá afrontar con garantías un trabajo más específico.

Extraído de Pixabay. Autor annca. Fuente CCO. https://pixabay.com/photo-2910951/

Atendamos según Blanco y Costes (1998) a las fases sensibles correspondientes a cada capacidad básica:

La Flexibilidad:

  • La flexibilidad pasiva (p.ej., al realizar estiramientos sostenidos) se puede entrenar desde los primeros años de vida, debido a la escasa masa muscular y al elevado nivel elástico y cartilaginoso de los huesos.
  • La flexibilidad activa (p.ej., al realizar ejercicios de movilidad articular), en cambio, presenta su fase sensible entre los 8 y los 12-13 años, debido a aspectos neuronales asociados a una mejora de la velocidad.

La Velocidad:

  • Para la velocidad gestual (p.ej., al realizar un gesto deportivo específico, como un lanzamiento explosivo en atletismo), la fase sensible se presenta entre los 8 y los 14-15 años, si bien las chicas culminan antes dicha fase.
  • Para la velocidad de reacción (p.ej., al realizar una salida explosiva en una carrera de corta distancia) y la velocidad de desplazamiento (p.ej., al realizar una carrera en sprint), la fase sensible se adelanta respecto a la gestual, entre los 6-7 años y los 11-12 años.

La Fuerza:

  • Para la fuerza-máxima (p.ej., al soportar cargas que sólo nos permitan hacer un número mínimo de repeticiones), la fase sensible se presenta durante la pubertad, debido a la acción de las hormonas anabolizantes y la maduración sexual. En las chicas esta fase culmina antes.

  • Para la fuerza-resistencia (p.ej., al soportar cargas que nos permitan hacer un número elevado de repeticiones) y la fuerza-velocidad (p.ej., al realizar repeticiones con cargas a una velocidad considerable), la fase sensible se presenta en la edad infantil, aproximadamente a los 8 años de edad, hasta el inicio de la adolescencia (12-13 años), si bien otros autores como F.Navarro (1995, cit. García Manso, 1996) la retardan bastante más, entre los 10 y los 14 años para la fuerza-velocidad, y los 12 y los 16 años para la fuerza-resistencia.

La Resistencia:

  • La resistencia aeróbica es una cualidad que puede empezar a desarrollarse desde la edad preescolar, si bien la llegada de la pubertad favorece su desarrollo por la ya mencionada eclosión hormonal que a su vez provoca una mayor eficiencia de los sistemas funcionales responsables; el final de la adolescencia, como período de estabilización del crecimiento, también es una fase muy adecuada para el desarrollo de esta cualidad.
  • Para la resistencia anaeróbica (intensidades que rondan o superan el 80-90% de la FC máx.) es conveniente esperar a la llegada de la pubertad, e incluso más tarde, por necesitarse una base aeróbica adecuada.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Alvarez del Villar, C. La preparación física del futbolista basada en el atletismo. Madrid. Gymnos. (1983).
 Blanco, A., Costes, A. Las capacidades físicas básicas (tema 16). En Temario de Oposiciones para el área de Educación Física. (VVAA). 2ª Ed. Barcelona. Inde. (1998).
García Manso, J.M., Navarro, M., Ruiz, J.A. Bases teóricas del entrenamiento deportivo. Principios y aplicaciones. Madrid. Gymnos. (1996).
Sánchez Bañuelos, F. Bases para una didáctica de la Educación Física y el Deporte. Madrid. Gymnos. (1984).